Celebración

En los últimos años, los ermitaños de Sant Joan han revitalizado esta tradición, dándole un nuevo impulso. La víspera, la Flama del Canigó, una tradición catalana vinculada al solsticio de verano, llega hasta la ermita para iluminar la noche más corta del año y mantener viva la simbología de la fiesta. La jornada comienza con una misa solemne, seguida de la actuación del Ball de Bastons de Montblanc y el tradicional cambio de la senyera, la bandera catalana, en el mirador de la ermita. Paralelamente, el Club Atlètic Montblanc organiza una carrera de subida y una caminata hasta la ermita.