La visita a Montblanc se complementa con un paseo por las principales calles y plazas de la villa donde se encuentran situadas la mayor parte de tiendas. No se puede marchar sin probar los tradicionales merlets o montblanquins, las cocas azucaradas, fuets y butifarras o cualquiera de los vinos o cavas elaborados en las bodegas de la villa.
Pero no podemos dejar de lado la artesania, recuerdos y otros productos que podremos encontrar en los comercios de la población.